domingo, 19 de abril de 2009

Celebrando la Pascua


No soy conocida precisamente por mis acercamientos a la Iglesia Católica. Sin embargo, la Celebración de Pascua en la escuela Waldorf de Guadalajara animó mi curiosidad sobre un festejo que, de primera impresión, me había dejado por años con un dejo de nausea por no ser más que una oda a las glorias comerciales norteamericanas.

Los símbolos
Para los que estudiamos comunicación no es extraño hablar de semiótica o de teoría narrativa. Si se me permite explicarme, los comunicólogos entendemos que dentro de una narración hay elementos simbólicos, normalmente intencionados por el autor. De este modo, al presentar en la historia un cierto personaje podemos estar simbolizando una emoción o una posición social, o una situación traumática, haciendo mucho más fácil hablar sobre ello.

Los símbolos del festejo más ancestral de Pascua son cuatro: la liebre, el huevo, el grano (semilla) y el cordero.

La liebre, según se dice en Europa, es capaz de atravesarse para recibir el ataque de un lebrel, protegiendo así a otro miembro de su comunidad. Así, es un excelente símbolo del sacrificio pascual, según la tradición cristiana. La cultura norteamericana se ha encargado de convertirlo en el personaje de la celebración, haciendo que se le convierta en objeto de consumo, más que en un símbolo para reflexionar.

El huevo es un símbolo pagano empleado en Europa y Asia para representar la fertilidad. Al convertir al catolicismo a éstas regiones los sacerdotes pensaron, como en América, que ayudaría a incorporar los elementos ya conocidos por los nativos. Así, el huevo se incorporó como símbolo ahora del renacimiento, del resurgir de la primavera (la vida) venciendo al invierno (la muerte). En muchos lugares se conservó la tradición pagana de decorarlos y obsequiarlos, de esconderlos y encontrarlos como modernos "talentos", o de hacerlos comestibles.

El grano es un símbolo ampliamente usado en la Biblia. Las semillas simbolizan el poder del Creador y la precisión de su Plan, al contener en un pequeño espacio una planta que sobrepasa por mucho su origen. También se usan para hablar de la dificultad para reconocer la buena semilla de la mala, hasta que germinan. En particular se emplea el trigo durante la Pascua, agregando así el simbolismo del pan de la última cena y, por ende, el cuerpo de Cristo.

Finalmente, el cordero es una traducción literal del sacrificio de Cristo en la cruz, pues se dejó capturar y matar sin ser él el responsable del pecado a expiar, como ocurría con un cordero para sacrificio. Éste símbolo es más común en las Primeras Comuniones

El análisis de los símbolos
Resulta inútil hablar con los niños menores de 7 años sobre los símbolos de la Pascua, pues lo más común como adultos es caer en explicaciones extensas y abstractas, incomprensibles para ellos. En cambio, la simple descripción de las características del símbolo da para reflexiones profundas. En nuestro festejo, por ejemplo, hubo frases como "la liebre se deja matar para salvar a otra" o "las semillas son increíbles... ¿puedes creer que adentro de ésta cosita hay un árbol de manzanas?", o incluso "lo importante no es lo que los huevitos tienen dentro, sino divertirnos encontrándolos y rompiéndolos para sacar el confeti".

Sólo con niños mayores de 7 años es que se puede comenzar con explicaciones breves sobre los símbolos, que no tendrán mayor profundidad hasta que lleguen a los 14, cuando el pensamiento lógico ya está desarrollado. Es entonces cuando podremos hablar sobre el profundo significado de la celebración, ya sin la necesidad del símbolo que auxilie a la comprensión.

Bienvenido el ecumenismo
A mis 38, aún no entiendo con claridad el significado profundo de la Pascua. Pero puedo entender, dado mi contexto de comunicóloga y maestra, que se puede acceder a esta comprensión de una mejor manera que la que a mí me tocó.

Hace unos días, explicando a mi papá los preparativos que hacíamos, él argumentó que la Pascua era una celebración más judía que católica. "Para nosotros, éste domingo es de Resurrección", dijo. Pero en el misal de este año aparece como Primer Domingo de Pascua. Me parece que la separación de cultos en éste caso degrada la experiencia pedagógica, pero sobre todo espiritual, de la celebración de Pascua.
En mi muy personal opinión, no es tan importante la forma de celebrar la Pascua, sino que quede en nuestros hijos esta impresión positiva. Así, año con año se familiarizarán con los símbolos e irán profundizando paulatinamente en su significado. En el caso de los católicos, este significado gira en torno a comprender el sacrificio de Jesucristo y sus implicaciones para los cristianos en general. Y si para ésto necesito esconder huevitos, sembrar semillas para que germinen, y contar historias de liebres heróicas a mis hijos de 3, 6 y 9 años... ¡pues adelante!

Y ustedes, ¿cómo celebraron la llegada de la Pascua?

Referencias
La pascua: Su Origen y Verdadero Significado
El origen de la Pascua cristiana
Pascua en la Wikipedia

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

¡Gracias por tus comentarios!
Por favor, cuida tu ortografía y asegúrate de no dejarte llevar por lo acalorado de una discusión... son bienvenidas todas las aportaciones, siempre y cuando no atenten contra la libertad de los demás.