jueves, 30 de diciembre de 2010

Fin de año y Benedetti.

En éste recibir el 2011 y despedir al 2010, un breve comentario de una gran maestra de las Guías me hizo recordar éste poema... ¡Dios, en éstos momentos de mi vida, qué vigencia tienes, Benedetti!
Aquí se los comparto...

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino

y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

¡Gracias por tus comentarios!
Por favor, cuida tu ortografía y asegúrate de no dejarte llevar por lo acalorado de una discusión... son bienvenidas todas las aportaciones, siempre y cuando no atenten contra la libertad de los demás.